Ideas para no abandonar el ejercicio

Cuando uno inicia a hacer ejercicios en un principio es constante, sin embargo, con el transcurrir de los días a veces empieza a flojear y deja de ejercitarse nuevamente.

Excusas hay muchas, la idea es seguir ejercitándose, pero sobre todo no te presiones y si en un momento tiras la toalla, vuelve a levantarte y sigue esforzándote.

Empieza despacio

No se trata de que desfallezcas en tu primera rutina. Además, si quieres arrancar a todo vapor, es mucho más fácil que te lesiones. Recuerda que a tu cuerpo le gusta hacer las cosas gradualmente.

Evita el aburrimiento

Cambia tu rutina de ejercicios para que sea divertida e interesante todos los días. En el gimnasio, puedes hacer distintos aparatos o tomar clases diferentes. Si, por el contrario, te ejercitas en casa, puedes recurrir a distintos videos o puedes salir a correr un día y al siguiente ejercitarte dentro de casa.

Incluso, si te funciona, basta con cambiar el tipo de música que escuchas.

Busca apoyo

Ya sea que le avises a alguien que te ejercitarás y quieres que te anime, o que lo reclutes como compañero de caminata o de gimnasio. Se ha demostrado que uno se compromete más con su cometido si alguien más está enterado o forma parte de los planes.

Come sano

Asegúrate de haber comido un refrigerio saludable y bebido un buen vaso de agua 30 minutos antes de hacer ejercicio, a fin de que no te quedes sin combustible. Así garantizarás que tu organismo tiene las reservas necesarias para la labor que le espera. De lo contrario, puedes sufrir una descompensación.

Cambia de actitud

Debes ser egoísta respecto a tu horario de ejercicios: anótalo en la agenda y asegúrate de que sea prioritario. Los planes sociales pueden esperar para otro momento.

Celebra tu éxito

Medir tu peso es importante, sobre todo si tu meta es perderlo. Pero no es lo único que cuenta: ¿aumentó tu nivel de energía? ¡Bravo! ¿Disminuyeron tus medidas? ¡Felicidades! ¿Te ejercitaste cinco días seguidos? ¡Muy bien! Recompénsate cuando notes este tipo de avances.

Trabaja con tu cuerpo, no en contra de él

Respeta tus limitaciones físicas y busca movimientos que hagas bien y que disfrutes. Y esto no es lo mismo para cada quien: las personas más sociables suelen disfrutar de la danza, mientras que los más solitarios optan por caminar y correr. Lo importante es que te conozcas y aceptes tus habilidades.